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CUNA DE VIDA, ECO DE AUSENCIA

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« Quizás una casa demasiado alta —¡Ah, la aristocracia! — desea el pequeño chochín. La alondra no se avergüenza de construir sobre la tierra su modesta casa » . (Emily Dickinson, Para cada pájaro un nido , 1859) Un relieve del sepulcro del infante Alfonso en la Cartuja de Miraflores, obra de Gil de Siloé, 1489-1492. Cortesía de José Carlos Sanz Belloso Como el primer hogar, el nido abriga la nueva vida, pero otras veces evoca el vacío de lo que se ha perdido sin remedio. En el primer caso, anidar puede ser contemplado como regeneración y esperanza, incluso cuando la vida parece abrirse paso en las condiciones menos propicias. El punto de vista humano ve en ello el testimonio de una renovación siempre posible. La llegada de la golondrina a su nido de antaño o el regreso del canto del cuco (aunque éste no anida, precisamente) son buenas muestras de cómo hemos asociado el retorno de la vida a la reaparición del pájaro en su nido. Nido de golondrina común. Eugenio Bet...

LLAMEANTE

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  Fotografía de Maxime Légaré-Vézina, Flamenco común (Phoenicopterus roseus) en la Camarga-Parc ornithologique du Pont de Gau, Francia Una planta algo extravagante, pero garbosa, un pico que parece un apéndice de carnaval y un color acariciador para la vista, dieron al flamenco un atractivo irresistible en la Antigüedad. Phoenicópteros era su nombre griego, que deriva de combinar las palabras  φοῖνιξ ( phoinix , «de color escarlata»), y πτερός ( pteros , «alas»). Aristófanes, en Las aves , emplea ese adjetivo sustantivado para designar a un ave lacustre de plumaje purpúreo: φοινικόπτερος, que tradicionalmente se ha identificado con el flamenco rosado o flamenco común. El latín incorporó la palabra: phoenicopterus . Sufrió cierta confusión con el ave Fénix, por su extraña forma, por el color, que parecía ígneo, propio de un ave solar y, porque era una especie identificada con Egipto donde, a su vez, se situaban el culto al sol y el origen del Fénix. El flamenco era, ...

EL PÁJARO, LA RANA Y OTRO JUEGO DE MANET CON EL PASADO

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Esta entrada corresponde, con algunas modificaciones, al artículo publicado en la Revista Cariátide, Córdoba, en enero de 2025 John Gould,  Camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula), dos machos y una hembra  Con frecuencia, es una regla del arte que la fuente de las representaciones sean las imágenes del pasado. El préstamo iconográfico ha sido un recurso tan normal que no sería difícil rastrear cualquier ilustración y remontar su origen a los tiempos más remotos de la historia. Y eso no tiene nada que ver con el conservadurismo artístico porque podríamos hacerlo incluso entre artistas presuntamente revolucionarios, aquellos en los que se produce un giro, cuando no una ruptura, con la tradición. Pablo Picasso es un caso paradigmático: en su obra son incontables las huellas de Ingres, de Manet, de Delacroix, del arte africano o ibérico…Este fenómeno también lo vemos en otros artistas que iniciaron una nueva vía, como en Édouard Manet, que rompió con el realismo y el academicismo r...