UNA CLASIFICACIÓN
Una página de la sexta edición del Systema Naturae de Linneo, Estocolmo, 1748 En la primera entrada de este blog recordábamos la predicación de san Francisco de Asís a las avecillas, aunque lo cierto es que los humanos hemos hecho de las aves más sujeto que objeto de consejos, convirtiéndolas en aviso de virtud o de vicio, en protagonistas de fábulas y apologías. Así, además de servir a la caza y al sustento, han vivido como un espejo del hombre en aquellos tiempos en que el mundo era parlante, cuando los pájaros, como todas las cosas, nos hablaban. Al fin y al cabo, el ser humano es un animal metafórico, que crea, maneja y vive dentro de sistemas simbólicos. Confrontada con la humana, la naturaleza de las aves era locuaz y penetrante, como si no existieran para sí, sino para advertirnos, enjauladas en nuestra propia mente. Gabriele Münter, Desayuno con pájaros, 1934, National Museum for Women in the Arts, Washington Atendiendo a lo que hemos conocido, podríamos...