CANTORES ATONALES
“En la mañana, una voz poderosa, de un frescor, de una limpieza singular, de un timbre agudo de acero, la voz del mirlo resuena, sin el corazón enfermo, sin vejez afligida que pueda impedir la sonrisa.” (Jules Michelet, L’Oiseau ) Un mirlo en un fresco pompeyano, museo de Nápoles El mirlo es uno de los primeros cantores de la mañana - y del año-, antes, incluso, de que podamos sentir la luz. Su melodía aflautada y calmosa, muy variada y nada repetitiva (“ el gran improvisador ”, como lo llamaba Messiaen), capaz de dar más de una nota a la vez, se parece poco al del resto de los pájaros con los que comparte la arboleda, que suelen ser más apresurados e inclinados al torrente de notas. Teócrito lo apodó “sagrado” por su canto. El mirlo " produce las más finas guirnaldas de tonos en los que brillan sonidos perlados individualmente, con giros a veces incomprensibles " (Messiaen). Plinio está muy atinado cuando dice que canta en primavera, enmudece en el solsticio de verano y en...