ENTRE CARDOS
Qué aire sobre su frente: Negro y rojo, amarillo y blanco ( Ossip Mandelstam , Mi jilguero, 1938) Carduelis (jilguero), miniatura de “Der naturen bloeme”, de Jacob van Maerlant, c. 1340-1350, Biblioteca Real de los PPBB De todos los discípulos que pasaron por el taller de Rembrandt, Carel Fabritius fue el que desarrolló un estilo más personal y, sin duda, el de mayor altura. Su vida fue corta y su muerte, repentina y trágica, porque fue víctima del conocido como “ trueno de Delft ”, la explosión del polvorín que arrasó gran parte de la ciudad, en 1654, y que lo aplastó bajo el techo del estudio junto a su ayudante y al hombre que estaba posando para un retrato. Ello ha limitado su catálogo a once pinturas confirmadas y otras pocas discutidas. En vida tuvo un especial prestigio por su uso del trampantojo, del que El jilguero es un ejemplo acabado. Parece que trabajó en esta obra poco antes del desastre porque la tabla tiene algunas abolladuras que serían efecto de la explosión...