Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Kafka

UN MATRIARCADO

Imagen
  Biblioteca de la Universidad de Aberdeen, Univ. Lib. MS 24 (Bestiario de Aberdeen) , folio 44v Conviene a su imagen que los buitres no se intercambien bonitas canciones, que no emitan gorjeos ni trinos, sólo algunos gruñidos y una especie de traqueteo ronco. El tópico se cumple, acorde con su relación con la muerte, la más macabra entre las aves porque no tiene que ver con la ausencia ni con la esperanza de una salvación o el terror ante lo que vendrá después, sino con lo más carnal, el despojo en el que se ha convertido el cadáver, sometido a una expoliación despiadada cuando no media la protección civilizada de la sepultura.  Esta visión cruel es la que encontramos en el mundo antiguo: la temible Nejbet de Egipto, más bien protectora ante la muerte, poco tiene que ver con su correspondiente griego, que devora el hígado del gigante Ticio quien, por ser inmortal, hubo de ser condenado al Tártaro por Apolo y Artemisa porque había intentado violar a la madre de ambos, ...

"UNA JAULA FUE EN BUSCA DE UN PÁJARO"

Imagen
Pero para él la vida tenía una frescura joven durante los días que seguían a la llegada de un nuevo pájaro. Sentía en el pájaro las bendiciones del universo... Las pequeñas criaturas, incluso enjauladas, emanaban alegría de vivir. (Yasunari Kawabata, sobre pájaros y animales, 1933) Imagen de un mirlo enjaulado, Chansonnier et mélanges littéraires, Adam de la Halle, 1250-1300, Biblioteca Nacional de Francia Pensamos en las aves como almas escurridizas, sin restricciones, los seres más envidiables. Decimos que queremos ser libres como un pájaro, vinculamos nuestras aspiraciones a su imagen (“altos vuelos”, decimos). A mediados del siglo XVI, en Inglaterra, " jailbird " era un término común para referirse a un preso encarcelado. Una frase relacionada, “ el pájaro ha volado” , indicaba que el convicto se había escapado. ¿ Por qué enjaulamos a los pájaros? Probablemente, los llevamos a nuestra casa porque no podemos entrar en la suya. Como el aforismo de Kafka que da título a esta...